2 jun. 2013

Semana 18. Qué esperar cuando estás esperando

Todavía no sabemos si usar el femenino o el masculino. Ni siquiera tenemos claro cual es tu nombre. No te hemos visto, tocado, ni olido y sin embargo ya tenemos unas ganas enormes de conocerte. A estas alturas supongo que es inevitable hacerse un montón de preguntas...

Cómo será tu mirada, 
tu forma de andar,   
tus manos,
tu sonrisa. 

Si te morderás las uñas compulsivamente. 

Si tendrás el tubo de pasta de dientes hecho una pena. 

Si te comerás la leche condensada a cucharadas.

Si serás un tronco inmóvil en cuanto suene una nota musical.

Si al ducharte echarás todo el agua fuera. 

Si serás más de la Fórmula 1 que de Eurovisión.

Si...

Si...

Si...

Y así una lista interminable de curiosidades que sólo podremos descubrir con el paso de los años, muchos años.

Da igual cómo seas, lo que te guste y lo que te deje de gustar. Vas a ser alguien único y especial. Como se suele decir, vas a ser de tu padre y de tu madre (seguro que en versión mejorada). 

Con algún miedo que otro, incertidumbre y mucha ilusión... esperamos hacerlo la mitad de bien que tus abuelos han hecho y hacen con nosotros. En 12 palabras: disfruta, ríe, baila, viaja, aprende, llora, ama, sueña, equivócate, vive, vive, viveeeeeeeeeeeee!! 




Llevaba un tiempo queriendo reabrir el blog pero faltaba algo para que me volviese a enganchar. Creo que este es el momento para volver a la carga (un poco "monotemática" eso si...)  ¡Pero es que ya sabéis a quien le voy a enseñar esto en unos añitos! :)

¡¡Besos!!