Algunas de mis amigas se han independizado hace poco y, como buenas novatas, no paran de hacer experimentos en la cocina:
"Voy a intentar hacer..."
"Tengo una nueva receta de..."
"Hoy comido en casa de mis padres porque se me ha quemado..."
Y es que esto de la cocina es un mundo.
Hoy os dejo la receta de una rica quesada que me ha pasado una de ellas (que, por cierto, ¡le queda de lujo!)
* Para la harina, el azúcar y la leche utilizamos la medida del vasito del yogur.
* Batimos todos los ingredientes.
* Lo metemos en el horno a 180º durante 20-25 minutos.
Cuando os pongo una receta me gusta "predicar con el ejemplo" y hacerla yo misma, así que os enseño el resultado de la quesada que hice este fin de semana.
Ahora es cuando llega el momento de:
"Qué buena pinta tiene"
"Qué ganas de probarla"
"Esto no lo hace ni Arguiñano", pero...
¿Qué pasa si cuando le quitas el molde se te desparrama todo por los lados y dejas el horno lleno de quesada requemada?
¿Qué pasa cuando tu familia espera ansiosa el postre y apareces tú con semejante "obra de arte abstracta"?
Pues si amigas, esto fue lo que pasó realmente. Podría haberme callado y hacer como que me quedó estupenda pero el blog está para compartir experiencias y para avisaros de que ¡el tiempo en el horno es muy importante! jajaja
Aunque cumplas los 20-25 minutos que ponen en la receta... hay que saber (por ciencia infusa) cuándo se puede sacar y cuándo no.
Mi familia me debe querer mucho porque, después de meterla un poco en el microondas, la quesada voló del plato e incluso me felicitaron por lo buena que estaba... (También hubo otros que alegaron estar llenos para no meterse ni una cucharada de "esa cosa" en la boca)
A pesar de haberos enseñado esta catástrofe os animo a hacerla. Seguro que tenéis más arte que yo. ¿Os gusta la quesada?, ¿os gustaría intentarlo? ¡¡Yo no me doy por vencida y lo volveré a intentar!!
¡Besos y feliz martes!